lunes, 17 de junio de 2013

¿Qué es la evaluación psicológica?


El objetivo de este blog es dar a conocer la importancia de la evaluación dentro del proceso psicológico, sus principales características y la importancia de la evaluación dentro del diagnostico e intervención psicológica.

Esta pagina fue creada por alumnos de la Universidad del Golfo de México con la finalidad de compartir los conocimientos comprendidos a lo largo del 4to semestre de la Licenciatura en Psicología en la Materia de Evaluación II  quien estuvo a cargo de la Psicóloga Maria Angélica Tello Velasco.



En la evaluación psicológica el psicólogo realiza una recopilación e integración de datos obtenidas a través de diferentes “instrumentos” o técnicas como la entrevista y las observaciones realizadas en los diferentes ámbitos del sujeto con el fin de realizar un diagnóstico, orientación, selección… como lo es la entrevista y observación, es el paso previo para iniciar el posible tratamiento de la problemática presentada.

Regularmente la evaluación psicológica la asociamos con la aplicación de test; sin embargo la evaluación psicológica implica un proceso más detallado y complejo y no solo la aplicación de test, sin embargo debemos saber y tener en cuenta es que NO siempre es necesario la aplicación de pruebas psicomentricas para dar un diagnostico, ya que estas son herramientas con las que debemos ser cuidadosos, el profesional debe cuando, como y en que momento utilizarlas.

La formación del buen profesional de la psicología debe contemplar conocer el proceso de evaluación y en el transcurso del mismo saber elegir y aplicar los instrumentos que le permitirán realizar una labor de calidad e interpretar las puntuaciones obtenidas:
Definir qué es un instrumento de evaluación psicológica.
Estar familiarizado con las principales clasificaciones de los instrumentos de evaluación psicológica.

La prueba o instrumento de evaluación psicológica mide las variables psicológicas a través de procedimientos diseñados para obtener una muestra de comportamiento.

Saber qué profesionales pueden aplicar los instrumentos de evaluación psicológica.
Aprender a elegir la mejor prueba de evaluación.
Identificar las partes de un manual de aplicación de una prueba y su correcta utilización.
Saber cuáles son los criterios de calidad exigibles a cualquier instrumento de evaluación, que garantizarán los resultados de nuestra labor profesional.
Conocer las principales unidades de medida de los tests.

la prueba o instrumento de evaluación psicológica mide las variables psicológicas a través de procedimientos diseñados para obtener una muestra de comportamiento.

La formación del buen profesional de la psicología debe contemplar conocer el proceso de evaluación y en el transcurso del mismo saber elegir y aplicar los instrumentos que le permitirán realizar una labor de calidad e interpretar las puntuaciones obtenidas:

  1. Definir qué es un instrumento de evaluación psicológica.
  2. Estar familiarizado con las principales clasificaciones de los instrumentos de evaluación psicológica.
  3. Saber qué profesionales pueden aplicar los instrumentos de evaluación psicológica.
  4. Aprender a elegir la mejor prueba de evaluación.
  5. Identificar las partes de un manual de aplicación de una prueba y su correcta utilización.
  6. Saber cuáles son los criterios de calidad exigibles a cualquier instrumento de evaluación, que garantizarán los resultados de nuestra labor profesional.
  7. Conocer las principales unidades de medida de los tests.


1. ¿QUÉ ES UN INSTRUMENTO DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA?

Según García-Montalvo un instrumento de evaluación psicológica es “todo aquello que el evaluador puede utilizar como legítima fuente de datos acerca de un sujeto.” En este sentido, un instrumento puede incluirse al vocablo “técnica”. 

Se trata de un concepto más general, los instrumentos de evaluación psicológica se clasifican en función del distinto tipo de técnicas, entendidas como conjunto de procedimientos y recursos que sirven a una ciencia.

Muchas veces se utiliza indistintamente instrumento, técnica y test, pero no son iguales. Los instrumentos o técnicas pueden ser procedimientos no cuantificados ni tipificados como la entrevista.

Los tests son un instrumento sistemático y tipificado que compara la conducta de dos o más personas. Sin embargo, a cualquier instrumento o técnica de evaluación psicológica se le denomina erróneamente tests psicológico. Pero no todas las técnicas o instrumentos son tests puesto que para serlo precisan estar estandarizados y tipificados. Por el contrario a los tests sí les podemos denominar instrumentos de evaluación psicológica.

Según Cohen y Swerdlik la prueba es un dispositivo o procedimiento de medición diseñado para medir variables relacionadas con la psicología.

Para Gregory una prueba es un procedimiento estandarizado para tomar una muestra de conducta y describirla con categorías o puntuaciones. Gregory utiliza el término prueba como sinónimo de test y señala que las pruebas son sumamente variadas en sus formatos y aplicaciones, contemplando la mayor parte de éstas las siguientes características: procedimiento estandarizado, muestra de conducta, puntuaciones o categorías, normas o estándares y predicción de la conducta fuera de la prueba.



CLASIFICACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA

Pervin organizó los instrumentos de evaluación en test proyectivos, test subjetivos, test psicométricos y test objetivos. En esta clasificación se utiliza la palabra test para las cuatro categorías sin tener en cuenta si están o no estandarizados y tipificados. Fernández Ballesteros realiza una clasificación en 6 categorías: técnicas de observación, técnicas objetivas, técnicas de autoinforme, la entrevista, técnicas subjetivas y técnicas proyectivas. Esta autora utiliza el término “técnica” para realizar una clasificación de los instrumentos de evaluación, y diferencia entre tests y técnicas de evaluación, e indica que “la técnica de evaluación tan sólo supone dispositivos de recogida de información, sin que necesariamente requiera tipificación de su material o con ella se permitan comparaciones intersujetos”. La entrevista la sitúa aparte debido a que se trata del más importante y extendido de los autoinformes. 

Desde una perspectiva biologicista, las técnicas de estudio de la conducta humana son las técnicas objetivas de tipo psicofisiológico.
Desde una perspectiva psiquiátrica, el estudio de síntomas se realizará con la entrevista dirigida, complementada con el uso de análisis psicofisiológicos, si fuera necesario.
Las técnicas proyectivas y la entrevista libre son las prioritarias desde posturas psicoanalíticas y psicodinámicas.

El modelo fenomenológico resalta la importancia de la propia experiencia y vivencias personales, serán utilizadas las técnicas subjetivas y de entrevista no directiva.
El modelo behaviorista enfatiza el análisis de las conductas objetivables y el uso de la cuantificación, las técnicas apropiadas son la entrevista, la observación, las técnicas objetivas y los autoinformes ( “mensaje verbal que un sujeto emite sobre cualquier tipo de manifestación propia” . 

El grado de enmascaramiento del objetivo de la prueba. Una prueba no enmascarada deja claro desde el principio los objetivos que persigue, mientras que los instrumentos enmascarados poseen un objetivo distinto del que pretenden aparentar en un principio. En este grupo podemos situar a las técnicas subjetivas y las proyectivas 

Son cuatro los niveles de inferencia que proponen estos autores y se ordenan de menor a mayor grado de abstracción:

1) Nivel I, la conducta del sujeto es entendida como muestra de su comportamiento en la vida real. Supone un nivel mínimo de inferencia,
2) Nivel II, la conducta evaluada del sujeto se asocia con otras conductas no evaluadas. Se apoya por tanto en un supuesto de relación,
3) Nivel III, la conducta del sujeto expresa la existencia de un atributo subyacente en el sujeto, de carácter intrapsíquicos e inobservable,
4) Nivel IV, la conducta evaluada es una explicación especulativa a partir de una teoría concreta del psiquismo, y el concepto inferido se integra en una teoría completa. Las pruebas que aceptan un mayor grado de inferencia son las proyectivas y las cognitivas, y las que aceptan un menor grado de inferencia son las conductuales radicales y las conductual-cognitivas.



¿QUIÉNES PUEDEN APLICAR UN INSTRUMENTO DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA? 

En 1950 un Comité sobre Normas Éticas para la Psicología de la APA publicó un artículo en el que se definía tres niveles de pruebas en función del grado de conocimientos que su uso requería. 

En el proceso de evaluación psicológica, cuando el objetivo de la demanda es la intervención psicológica, se administran pruebas en distintas fases del proceso, y se aplica un tratamiento psicológico, utilizando repetidamente y en distintos momentos las mismas pruebas para contrastar los beneficios del tratamiento y observar objetivamente los logros conseguidos.

Tanto para la construcción de los instrumentos de evaluación como en su uso responsable, se han elaborado Guías. Muñiz describe los aspectos éticos y deontológicos de la evaluación psicológica, explicando las normas generales que deben regir en la construcción de tests, en la práctica clínica, en la investigación psicológica, así como lo que debe saber un psicólogo para utilizar los tests adecuadamente, y señala algunos problemas actuales. Este autor resalta la clasificación de los instrumentos de evaluación en tres niveles (a, b, c), siguiendo las normas de la APA, asumidas por el Colegio Oficial de Psicólogos español:

A) Formación y experiencia en el ámbito concreto de aplicación. Incluye instrumentos que pueden aplicarse, corregirse e interpretarse con sólo la ayuda del manual, por ejemplo, los test de rendimiento.
B) Conocimiento sobre la teoría de los tests y métodos estadísticos, por lo que requieren formación técnica sobre construcción y uso de tests, así como de aspectos psicológicos, estadísticos, sobre diferencias individuales, personalidad, etc. Ej.: cuestionarios de personalidad.
C) Titulación en psicología, psiquiatría o psicopedagogía y experiencia profesional en diagnóstico clínico, que requieren una preparación profunda de los tests y técnicas subyacentes, así como experiencia en su aplicación, por ejemplo, las técnicas proyectivas y las escalas de aplicación individual.



¿Cúal es el objetivo de la Evaluación psicológica? 

Conocer las causas y factores que intervienen en el origen, desarrollo y configuración del problema. Identificar los factores de riesgo en su entorno familiar-escolar y social.

Conocer el desarrollo psicobiológico del niño. Cuáles son los signos, síntomas, síndromes o enfermedades que presenta o ha presentado. Para ello es necesaria la recogida de datos mediante la entrevista y cuestionarios para los padres. Deberán también aportar aquellos informes médicos u psicológicos relevantes que hayan sido efectuados hasta la fecha.

Formular el juicio clínico en base a los datos obtenidos: Psicodiagnóstico. 

Preparar y aplicar el plan de Intervención (Tratamiento).






¿CÓMO ELEGIR EL MEJOR INSTRUMENTO DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA?

La elección de las herramientas psicológicas más adecuadas, depende de qué se quiere evaluar, para qué y quién o quiénes van a ser evaluados. Debemos elegir aquellas pruebas que respondan a las necesidades específicas de la evaluación que vayamos a realizar y que posean la mayor fiabilidad y validez. Sin embargo, en muchas ocasiones, dispondremos de más de una prueba con buenas calidades psicométricas que evalúan un mismo constructo, y debemos elegir entre una de ellas. ¿Cómo la elegiremos? Lo primero que deberemos hacer es:

Saber cuáles son las pruebas de inteligencia estandarizadas, que son aquellas que tienen instrucciones específicas para su aplicación y calificación.
Elegir aquellas que posean unos adecuados criterios de calidad: fiabilidad y validez.
Seleccionar aquellos instrumentos que puedan aplicarse a la edad del sujeto o sujetos que queremos evaluar.

Seleccionar un instrumento de administración individual o grupal, según sea nuestro caso, teniendo en cuenta además otros aspectos como el tiempo de aplicación, formato de prueba y el objetivo que se pretende evaluar.
Una vez elegida la prueba/s, es imprescindible que el evaluador:
Se familiarice con la prueba.

Prepare adecuadamente el lugar donde se aplicará.
Cree un ambiente y rapport adecuados.
Prepare los materiales necesarios.
Explique el propósito de la evaluación antes de aplicar la prueba y cómo se va a utilizar la información obtenida.

Siga estrictamente las normas de aplicación.
Corrija las pruebas siguiendo los pasos que se indican en el manual.
Cumpla con las obligaciones éticas y de ontológicas antes de iniciar la evaluación, solicitando el consentimiento del propio sujeto o su representante legal y clarificando quiénes van a tener acceso a la información obtenida.

En síntesis, la mejor prueba se elegirá teniendo en cuenta los criterios mencionados, así como será imprescindible la destreza del evaluador, por lo que el psicólogo deberá adquirir previamente experiencia en su administración y no aplicar un instrumento hasta que posea una plena seguridad y conocimiento del mismo. 

El buen evaluador debe leer a fondo el manual antes de aplicar el test y prestar una atención especial a los siguientes aspectos:
Sobre la construcción de la prueba, debe estar atento a lo que mide, para qué sirve, a qué tipo de población va dirigida, si describe la muestra normativa, indica el proceso de creación de la prueba, sus revisiones, si las ha habido… 


PUNTUACIÓN DE LAS PRUEBAS DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA


7.1. Puntuaciones directas

Las puntuaciones directas son el resultado directo e inmediato que se obtiene a la hora de corregir un test. Gregory las denomina puntuación natural, ya que es el resultado inicial de la prueba y casi siempre resulta de la suma de los puntos otorgados a los aciertos del sujeto en un test. Estas puntuaciones no tienen significado por sí mismas, sino que lo adquieren cuando se comparan con algo, que puede ser un punto de referencia al criterio y/o a la norma.

7.2. Puntuaciones referidas al criterio

Una puntuación referida al criterio, o lo que es lo mismo, al universo de conductas, se interpreta en función de unos logros u objetivos a cumplir, arbitrariamente definidos, y que sirven para tomar decisiones. Se trata de una medida en términos absolutos que se refiere a un determinado grado de habilidad y a unos contenidos específicos.
Este tipo de puntuaciones nos informan acerca del dominio que tiene un individuo en una habilidad particular. Desde esta perspectiva se observan diferencias intraindividuales. Se centra en conocer aquello que el sujeto puede hacer y no en comparar con los niveles de ejecución de otros individuos y así identifican el dominio absoluto de la persona examinada atendiendo a conductas específicas.

Una de las principales aplicaciones de la evaluación referida al criterio es instruccional, se aplica generalmente en la evaluación educativa, y no necesita transformarse a otra puntuación debido a que tiene sentido en sí misma. Ej: cuando un sujeto ha acertado el 80% de las preguntas significa que ha adquirido el 80% de las competencias que se precisaban. Las principales características de las puntuaciones referidas al criterio son: a) los criterios de superación de la tarea son conocidos por el profesor y el estudiante y válidos para tomar decisiones, b) la ejecución del individuo se contrasta con la exigencia de la tarea, c) la ejecución provee información tanto de lo que el escolar domina como de lo que no, y d) la investigación provee la determinación de los puntos de corte en sujetos que dominan y los que no dominan la tarea.

Con referencia a un criterio, y en particular las pruebas de dominio, las diferencias individuales entre los examinados en las puntuaciones totales pueden ser mínimas. Sólo pueden servir en casos en los que pueden adoptarse estimaciones tradicionales.

7.3. Puntuaciones referidas a la norma

Una puntuación referida a la norma se interpreta a partir de un grupo de referencia, es decir, se basa en la comparación de la ejecución de un sujeto con su grupo normativo. La mayor parte de pruebas psicológicas se interpretan a través de la consulta de normas. La puntuación que obtiene el sujeto indica la posición del mismo con respecto al grupo de referencia, y no tiene valor interpretativo propio sino que debe relacionarse con la norma que sustenta la medida. Para ello se transforma la puntuación que obtiene el sujeto en otra posición que indique la posición que ocupa respecto a ese grupo. Existen tres tipos fundamentales de puntuaciones normativas. La puntuación percentil indica el porcentaje de sujetos del grupo normativo que puntúan por debajo de la puntuación obtenida. La puntuación cronológica presenta la relación que guarda la puntuación en el test con la edad cronológica del sujeto. Y la puntuación típica señala la distancia que separa a un sujeto de la media del grupo normativo, expresando dicha distancia en unidades de desviación típica.

7.3.1. Puntuaciones percentiles

Sirven para ordenar a los sujetos e indican el porcentaje del grupo que se deja por debajo. Ej: un sujeto con un percentil 80 significa que obtiene puntuaciones superiores al 80% de los sujetos de su grupo de referencia, o que tiene puntuaciones inferiores al 20% restante. A pesar de que son fáciles de calcular, no permiten explicarlas diferencias entre percentiles ni permite comparara los percentiles obtenidos por un sujeto en distintos instrumentos de evaluación. Se trata de puntuaciones de orden, que en ningún caso ponen de manifiesto la diferencia cuantitativa que existe entre los individuos al no operar con unidades constantes. Son muy útiles en pruebas de rendimiento tanto a nivel educativo como empresarial.

7.3.2. Puntuaciones cronológicas

Permiten interpretar la puntuación que obtienen un sujeto en función de su edad. Así, se emplean en poblaciones infantiles y cuando se aplican tests de inteligencia general. Son básicamente dos. Por un lado, la edad mental, que es la puntuación media que obtienen en una prueba el conjunto de la población de esa edad. El problema es que un año de edad mental no significa lo mismo a lo largo del desarrollo. Por otra, el cociente intelectual. Elimina el problema anterior al dividir la edad mental por la edad cronológica y se define como la razón entre la edad mental y la edad cronológica multiplicada por 100.

7.3.3. Puntuaciones típicas

Las puntuaciones típicas nos indican cuánto se separa el sujeto de la media del grupo de referencia, en función de lo que se separan los demás. La puntuación directa que obtiene un sujeto se transforma en otra puntuación en relación a la media del grupo pero tomando como unidad de medida la desviación típica de ese grupo. El cálculo de las puntuaciones típicas puede presentar valores decimales y valores negativos, y para salvar estos inconvenientes, suelen realizarse puntuaciones típicas derivadas. 
Existen además las puntuaciones típicas normalizadas que han sido creadas mediante la normalización de la distribución original de las puntuaciones directas en el test.

7.4. Puntuaciones independientes de la norma

Estas puntuaciones se fundamentan en la Teoría de Respuesta al Ítem y facilitan la idea de unidimensional de la habilidad analizada. Las puntuaciones obtenidas en un test no precisan ser referidas a los resultados normativos de un grupo, sino que representan, en sí mismas, unos valores determinados en la dimensión de la aptitud analizada, reflejando adecuadamente el nivel de habilidad del sujeto. Tienen la ventaja de realizar un perfil individual y preciso de cada sujeto que muestre las áreas fuertes y débiles.

Equipo:
- Navarro Montaño Amairani Samanta
- Cuevas Gonzales Edgar
- Gil Becerra Héctor
- Franco Flores Liliana Alejandra
- Lopez Carrillo Rebeca
- Trejo Enriquez Yoahana            
                                        




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